Fertilizar el albaricoque

Cómo fertilizar el albaricoque

Fertilizar el albaricoque con la sustancia orgánica.

El albaricoque es una planta que necesita un sustrato de crecimiento profundo, no excesivamente compacto y con una buena cantidad de sustancia orgánica para crecer de la mejor manera. Para que la fertilidad del suelo sea óptima, es necesario fertilizar albaricoque cada uno o dos años con el sustancia organica: excelentes para este fin son el estiércol maduro y el estiércol, por ejemplo, y quienes poseen un compostador pueden utilizar directamente su compost para realizar esta fertilización.

La sustancia orgánica debe ser enterrada a profundidades no excesivas, y una vez en el suelo traerá preciosos elementos nutricionales y aumentará la capacidad de retención de agua. Además, los compuestos orgánicos favorecen las actividades biológicas del suelo por parte de lombrices, insectos y microorganismos, transformándolo en un sustrato ideal para el desarrollo vegetal.

El uso de nitrógeno para fertilizar los albaricoqueros.

Entre los diferentes elementos nutricionales que más necesitan las plantas para su crecimiento encontramos la “tríada” formada por nitrógeno, fósforo y potasio, también conocidos como macroelementos por las elevadas cantidades requeridas. Desde el punto de vista cuantitativo, las necesidades de nitrógeno siempre son los más relevantes, por lo que es necesario fertilizar albaricoque sistemáticamente.

Las plantas recién plantadas deben ser fertilizadas 3-4 veces al año (de marzo a septiembre) con fertilizantes nitrogenados de fácil absorción, para permitir el desarrollo de las estructuras vegetativas y la consecución del tamaño adulto. En cuanto a las plantas ya desarrolladas, es necesario fertilizar el albaricoque con productos nitrogenados de febrero a junio y no más allá, para no interferir con el correcto desarrollo y maduración de los frutos.

Fósforo, potasio y microelementos

La fósforo es otro macroelemento imprescindible para el sano y robusto desarrollo de los frutales, ya que juega un papel fundamental en la construcción de proteínas y enzimas, así como a nivel metabólico. Además, este elemento contribuye a la producción de albaricoques compactos, fragantes y sabrosos. Nosotros recomendamos fertilizar albaricoque en el período de otoño con cantidades mínimas de fertilizantes que contienen fósforo (generalmente, de hecho, los suelos ya contienen cantidades suficientes para las plantas), enterrándolas.

Aún más recomendable es el uso de fertilizantes que contengan tanto fósforo como potasio, para ser distribuidos en otoño y que además aporten este último macroelemento esencial para el metabolismo de la planta. La potasioademás, tiende a incrementar el contenido de azúcares de los frutos al tiempo que reduce su acidez, aprovechando al máximo las características organolépticas de los albaricoques.

Finalmente, en lo que respecta a i microelementos (hierro, boro, azufre, magnesio …), no tienes que preocuparte de fertilizar el albaricoque con estos nutrientes específicos ya que el equipamiento de partida del suelo y los aportes de materia orgánica de los que hablamos antes satisfarán por completo a la planta. necesidades.