Fertilizar actinidia

Fertilizar actinidia

La importancia de fertilizar actinidia con materia orgánica

Para que las plantas de actinidia se mantengan sanas y productivas durante mucho tiempo, es necesario fertilizar periódicamente el suelo con fertilizantes orgánicos. Aunque naturalmente todas las plantas absorben sustancias inorgánicas a través de sus raíces, la materia orgánica es muy importante porque promueve la fertilidad del suelo al mantener atados varios elementos nutricionales y favorecer las actividades biológicas de las lombrices de tierra y otros organismos útiles.

Por eso es necesario fertilizar actinidia cada dos años utilizando fertilizantes orgánicos como estiércol maduro, estiércol o compost para enterrar a poca profundidad durante la temporada de otoño. Al hacerlo, tenga cuidado de no dañar las raíces, ya que la actinidia tiene un sistema radicular no particularmente profundo. Los mismos productos fertilizantes se utilizan también durante la siembra de nuevas plantas, colocándolos en el fondo del hoyo donde se colocará la vara de tierra con las raíces.

El uso de nitrógeno

Este nutriente, que pertenece con el potasio y el fósforo a la categoría de “macroelementos” requeridos en altas cantidades por las plantas, es fundamental para el crecimiento y la productividad de los actinidios, por lo que debe administrarse anualmente en las cantidades y tiempos adecuados. Es necesario fertilizar actinidios con buenas cantidades de nitrógeno especialmente durante la fase de desarrollo juvenil de la planta, cuando las necesidades para el crecimiento de su porción aérea son elevadas, y en primavera cuando se reanuda la actividad vegetativa.

Se recomiendan fertilizantes de amoníaco, cuyo efecto de fertilización dura mucho tiempo en el suelo; Los productos que contienen nitrógeno nítrico, por otro lado, deben administrarse evitando los períodos lluviosos del año, ya que las precipitaciones los eliminan rápidamente del suelo. Las necesidades de la planta tienden a disminuir una vez que alcanza la etapa adulta, por lo que se recomienda fertilizar actinidia en cantidades menores cuando las plantas hayan alcanzado su tamaño final.

Fertilizar actinidia con fósforo, potasio y microelementos.

A diferencia del nitrógeno, el fósforo y el potasio se pueden utilizar para fertilizar actinidia más o menos en cualquier época del año, incluso si el otoño es sin duda el período preferible. Es aconsejable abonar con estos dos macroelementos cada dos años, enterrándolos en la capa más superficial del suelo.

Finalmente, en cuanto a los microelementos, entre los más importantes se encuentran el hierro, azufre, manganeso y boro; sin embargo, la dotación de la tierra es generalmente suficiente para satisfacer las necesidades de las plantas de actinidia, e incluso si este no fuera el caso, la fertilización regular con materia orgánica es capaz de proporcionar cantidades más que suficientes.