Cultivar albaricoque

Cultivar albaricoque

Clima: no es posible cultivar albaricoques en todas partes

Albaricoque (Prunus armeniaca) es una especie arbórea bastante sensible al frío: no tanto en términos de bajas temperaturas invernales, cuando la planta está protegida de la fase de reposo, sino más bien en su despertar vegetativo. De hecho, en este árbol frutal la floración se produce antes de la emisión de las hojas, y una helada de primavera La producción tardía puede ser perjudicial para la posterior producción de frutos, ya que el frío daña los cogollos y las yemas.

En climas templados es posible cultivar albaricoque sin problemas particulares, pero prestando atención a su ubicación: es preferible la orientación hacia sureste / suroeste, que estando bien expuesto al sol garantizar un menor riesgo de excursiones térmicas.

También desde el punto de vista climático, es bueno cultivar el albaricoque en zonas geográficas donde los manantiales no sean excesivamente lluviosos ni fríos, ya que estas condiciones ambientales tienden a provocar la caída del fruto y hacer que la planta sea más sensible a los ataques de hongos.

Elija la planta adecuada

¿Cuál es el mejor tipo de suelo para cultivar albaricoque? Esta planta necesita tierra profundo para poder hundir adecuadamente sus raíces, y que además esté dotado de un buen contenido de materia orgánica. Además, es bueno que el sustrato de crecimiento no sea demasiado compacto (arcilloso) ya que la especie puede sufrir estancamiento hídrico y asfixia radicular.

Si está pensando en cultivar una nueva planta a partir de semillas, es mejor que se rinda de inmediato: esta no es una ruta viable, a menos que desee esperar varios años para que entre en producción. Además, se admite y no se reconoce que estos albaricoques tienen las mismas características que la fruta original, lo cual es poco probable, ya que la recombinación genética puede alterarlos incluso en gran medida.

Por lo tanto, lo correcto para cualquiera que tenga la intención cultivar albaricoque es acudir a un vivero especializado, donde podrás asesorarte sobre el cultivar que más se adapta a tus necesidades pero sobre todo al suelo y al clima.

Empecemos a cultivar albaricoque

Una vez que haya comprado la planta o plantas a plantar, debe cavar un hoyo en el suelo de unos 50 centímetros de diámetro e igual de profundo. En el fondo colocaremos algún abono orgánico, como estiércol maduro o estiércol, cubriéndolo con un poco de tierra; en este punto es necesario disponer la vara de tierra con las raíces del albaricoque en el hoyo, cerrándola y compactándola bien. Los primeros son muy importantes riegos, que ayudará a la tierra a asentarse y promoverá el desarrollo de las raíces.

Hablando de regar, sin embargo cultivar albaricoque en general, no es necesario regar la planta ya que sus raíces pueden recoger suficiente agua del suelo. En cualquier caso, en condiciones particulares (zonas climáticas cálidas, épocas de verano y / o sequía, plantas jóvenes recién plantadas) es recomendable realizar intervenciones de riego con un poco de agua a la vez pero distribuida de forma regular; Debe evitarse absolutamente mojar las hojas.